Marx escribió aquello de que "la Historia camina siempre por el peor de los lados". El tiempo, en esto le ha dado la razón. En las grandes gestas y en las pequeñas anécdotas.
También la vida diaria camina por lados insospechados, que la inmensa mayoría de las veces son peores de como nos la habíamos imaginado. ¿Porqué será?
El día de esa cita ansiada amanecemos con unas diarreas terribles. Al comienzo de ese viaje tan deseado no hay manera de coger un taxi para ir a la estación. Nos compramos un piso y descubrimos con horror que el vecino de arriba le gusta la música bacalao. Al opositor, el día de las oposiciones, se le muere el gato que le ha acompañado en su laboriosa soledad de tardes y tardes de privaciones, y se queda hecho un trapo. Y así sucesivamente.
A veces son sólo matices, pero basta con la intervención de uno chiquitín para que la cosa no sea como habíamos pensado. Ese día nos pica un grano. Esa tarde llueve y no hemos cogido paraguas. Esa noche se te estropea la tele.
Pero también dicen que hay suicidas que descubren que les ha tocado la lotería en el último momento. Son pocos, pero también los hay.
Excepciones que confirman la regla.
Y que razon tienes con esta explicacion que nos dejas, la verdad que tienes mas razon que un santo.
Publicado por: Hoteles Avila | octubre 03, 2011 en 04:47 p.m.